La primera civilización en el entorno mediterráneo que logró establecer una verdadera thalassocracia fue la de los cretenses. Este pueblo, surgido en una isla en el centro de las rutas marítimas entre Asia, África y Europa, desarrolló desde el principio gran capacidad y suceso en la navegación. Los cretenses fueron grandes comerciantes, intercambiaron sus productos con Siria Egipto, Chipre, y Grecia difundiendo sus costumbres y su cultura. Ya a partir del reinado de Minos (hacia el 2000 a.C.).
El presente ensayo trata de describir la COLONIZACIÓN FENICIA Y
GRIEGA EN LA PENÍNSULA IBÉRICA, desde una perspectiva general y
además, insistir sobre los recientes descubrimientos realizados en la Costa de
Vélez-Málaga por el equipo de arqueólogos dirigidos por el Dr. Emilio Martín
Córdoba, actualmente Director Técnico de Patrimonio Histórico del Excmo. Vélez-Málaga, que con sus colaboradores, desde hace varios
años realiza la doble tarea de la defensa del Patrimonio Histórico existente, así
como la de continuar con los trabajos.
Una antigua civilización en el extremo oeste del Mediterráneo, conocido como Tartessos. Cuenta la leyenda de un marinero griego llamado Colaios quien fue arrojado fuera de su ruta a un reino rico en plata y otros metales llamado Tartessos. Durante algunos meses por el Rey Argentonio, su barco fue llenado con plata y se regreso a Grecia. Aunque hay poca evidencia firme a la existencia de un reino especifico llamado (Tartessos).